Molinos de energía eólica.

En muchos lugares del mundo desarrollado, se da por sentado que con solo pulsar un interruptor se va a encender una luz, la lavadora, el televisor o la computadora. Pero no en todos los lugares un solo gesto facilita tanto las cosas.

En la mayoría de los países en vías de desarrollo la demanda de energía es cada vez mayor, provocando apagones constantes o incluso el cese completo del suministro.

Todas las fuentes de alimentación son intermitentes, en mayor o menor medida. Pero por su naturaleza, la producción de energía renovable se mueve entre dos extremos: o genera demasiada o no la suficiente para atender a la demanda.

Por esta razón se trabaja en cómo mejorar el almacenamiento de energía que después pueda ser utilizada cuando hay estos desajustes entre la oferta y la demanda eléctrica.

«La necesidad de almacenar energía surge cuando comprendes cuán increíblemente difícil es generar electricidad«, dice Benjamin Sovacool, profesor de Política Energética de la Universidad de Sussex (Reino Unido).

Giro hacia las renovables

Aunque alrededor de 176 países tienen ahora una política de energía limpia, el mundo todavía depende en gran medida del petróleo, el gas y el carbón.

Todos ellos son combustibles fósiles que los científicos de medio ambiente de la ONU creen que tendrán «impactos graves, generalizados e irreversibles para las personas y los ecosistemas» en caso de no hacer algo para cambiarlo.

John Goodenough, un científico pionero y profesor universitario, creador de las baterias de iones de litio, dice que la humanidad necesita replantearse cómo produce y almacena energía.

«La dependencia de la sociedad moderna del combustible fósil no es sostenible. Así que tenemos que encontrar en un futuro muy cercano la manera de poder producir energía y después almacenarla en una batería [a gran escala]», dice.

John Goodenough

Pero las baterías de iones de litio también tienen sus inconvenientes, recuerda el profesor Goodenough.

«La gente tiene que tener mucho cuidado. Si fabrica una batería a gran escala, tiene que monitorear muchas células. Por ejemplo, el auto de Tesla tiene 7.000 células, todas tienen que ser administradas, y él [el jefe de Tesla, Elon Musk] ha sabido hacerlo muy bien».

Tesla lleva tiempo invirtiendo en tecnología y producción de baterías para abastecer a sus autos eléctricos.

Ahora se ha pasado a almacenamiento a gran escala para proporcionar energía en lugares que sufren apagones y recientemente ha puesto en marcha el conjunto de baterías de iones de litio más grande del mundo en Hornsdale, en el sur de Australia.

Energía de ida y vuelta

Los autos eléctricos también se pueden aprovechar como centros de intercambio y almacenamiento de energía.

Los llamados «vehículos enganchados a la red», o V2G (del inglés vehicle-to-grid), pueden obtener energía de la red eléctrica o devolverle la que ya no necesitan.

Fabricantes de automóviles como Nissan, BMW y Honda están explorando la producción de vehículos del tipo V2G en colaboración con compañías de energía y software.

Camiones y vehículos entre molinos de energía eólica.

rederiksberg Forsyning, una empresa danesa, ha reemplazado diez de sus vehículos con camionetas de Nissan totalmente eléctricas y ha instalado diez puntos de carga «bidireccionales» (para el acopio y devolución de energía).

De esta manera, sus operarios desenganchan sus vehículos por la mañana, hacen sus trabajos por la ciudad, y por la tarde vuelven a enchufar el vehículo al punto de carga.

Una vez hecho esto, la red puede utilizar la energía restante que haya en las baterías de las camionetas.

http://www.bbc.com/mundo/noticias-43712276