Cuando se hace un buen manejo de la basura se pueden generar empleos, se crea un mundo más limpio, mejora el bienestar de los que de ella viven, la vida se hace más digna, se espantan  las enfermedades, el gasto de las alcaldías por su recolección y disposición se reduce de manera significativa, se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero y los alcaldes exitosos son reelegidos, sin embargo, cuando se hace un manejo turbio la situación es completamente distinta.

Es la historia del Municipio Mario Briceño Iragorry, uno de los 18 municipios del estado Aragua. Está ubicado al norte del estado y tiene un área de 54 km². Su capital es El Limón y cuenta con  una población cercana a los 120.000n habitantes.

Es sede del Parque Nacional Henry Pittier, el Parque más antiguo de Venezuela creado en 1937 por el General Eleazar López Contreras con el nombre de Rancho Grande y en 1953 fue rebautizado con el nombre de Henry Pittier, insigne geógrafo, botánico  y etnólogo suizo, quien llegó a Venezuela en 1917, clasificó más de 30 mil plantas en el país y se dedicó por muchos años al estudio de la flora y la fauna existente en el parque. Además de su importancia ecológica, también constituye una importante fuente de agua para los pueblos que lo circundan y es también la tierra donde se cultiva uno de los mejores cacaos del mundo, el de Chuao.

Su drama se inicia en Diciembre de 2013  con la nueva administración municipal presidida por Delson Guarate que interrumpía  una racha gubernamental de tres períodos de régimen pseuvista. El Alcalde Guarate heredó de las autoridades anteriores un Municipio en un estado ambientalmente desastroso,  en particular lo relacionado con los residuos sólidos y su tratamiento.

Sin políticas públicas, sin equipos de transporte, con unos trabajadores en situación de conflicto, con enormes cerros de basura acumuladas por meses y años en las calles del Municipio, sin presupuesto, con una población silente  fuertemente afectada por el zika, el dengue y la chikunguya.

En este contexto el Alcalde Guarate  realizó  gestiones ante la Gobernación del estado Aragua, Concejo Federal de Gobierno, Consejo Legislativo del estado Aragua, Consejo Municipal del Municipio Mario Briceño Iragorry,  con el objeto de que se atendiera esta situación crítica que afectaba a la población mariobricense.

Ante esta demanda, que se arrastraba del periodo anterior,  el Presidente Maduro en cadena nacional ordenó al Concejo Federal de Gobierno atender la situación.  Esta institución asignó 6 camiones tipo compactos que deberían ser entregados de inmediato para atender la demanda ciudadana de recolección de basura. Estos equipos fueron entregados a la Gobernación del Estado y esta se negó a entregarlos a la Alcaldía mariobricense.

Ante este ataque  al ambiente del municipio, el Alcalde Delson Guarate  se dirigió  a numerosas instituciones  públicas y privadas, nacionales e internacionales tales como la Organización Mundial de la Salud en Venezuela, Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR),  Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela, Vicepresidencia de la República Bolivariana de Venezuela, Presidencia de la Asamblea Nacional, Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, Contraloría General de la Republica, Fiscalía General de la Republica, Defensoría del Pueblo Aragua, Instituto Autónomo de Recolección, Ornato y Mantenimiento del Municipio Girardot, Fiscalía Octogésima Octava con competencia nacional, Dirección Estadal del Poder Popular para el Ambiente Aragua, Comandancia General del Estado Aragua, Diputados de la  Comisión Permanente de Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático de la Asamblea Nacional y el Organismo intergubernamental como lo es el Parlamento Latinoamericano con sede en Caracas. Todo esto, con el fin de denunciar el grave problema poblacional  que se ha   generado en el Municipio   Hasta la fecha, el pueblo  mariobricense está sin  recibir respuesta alguna.

En la misma dirección y consecuente con su obligación el Alcalde Delson Guarate solicitó ante la Fiscalía Superior del estado Aragua una Medida de Protección Ambiental  ante la  Emergencia Sanitaria por acumulación de Desechos Sólidos que se presentaba en el Municipio .  Esta solicitud no ha sido atendida.

Aunado a esta situación, los obreros adscritos a la Dirección de Mantenimiento Urbano de la Alcaldía, siguiendo instrucciones  del Sindicato, (cuya Directiva estaba y continúa vencida), deciden con el apoyo  de la Inspectoría del Trabajo de Maracay del estado Aragua, paralizar de manera ilegal y violenta  las funciones que le son inherentes, agudizándose el problema de la recolección de los desechos sólidos.

Aparte de estos hechos en febrero del año 2014 se prohibió que la basura de los ciudadanos del Municipio fuera dispuesta en el  Vertedero de San Vicente, ubicado en el Municipio Girardot del Estado Aragua, lo cual incrementa la amenaza ambiental de la basura contra los mariobricenses.

La situación se mantiene y se agudiza con la detención del Alcalde Guarate. Con esta actitud se les está violando a los mariobricenses  el derecho a disfrutar de una vida y un ambiente seguro, sano y ecológicamente equilibrado, según lo establece el artículo 127 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en la cual también se establece la obligación a cargo del estado de proteger el ambiente, la diversidad biológica, los recursos genéticos, los procesos ecológicos, los parques nacionales y monumentos naturales y demás áreas de especial importancia ecológica. Además, es una obligación fundamental del Estado, promover la participación activa de la sociedad, garantizando que la población se desenvuelva en un ambiente libre de contaminación, en donde el aire, el agua, los suelos, las costas, el clima, la capa de ozono, las especies vivas, sean especialmente protegidas, de conformidad con la ley.

Hoy el Alcalde Guarate ha sido privado de la libertad por defender el ambiente sano  de su municipio. Ninguna autoridad ha querido dar respuesta a sus peticiones. Los mariobricenses siguen esperando mientras tanto el zika, la chikunguya y el dengue penetran reciamente sus hogares.