Una de las medidas que Venezuela debe tomar para salir de su profunda crisis económica es buscar financiamiento internacional en instituciones o países como el Fondo Monetario Internacional o China.

Además de estas ya usadas fuentes de financiamiento existe también el Green Climate Fund (GCF). Este es un fondo creado y administrado por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), cuyo propósito es financiar proyectos en países en vías de desarrollo que contribuyan con la mitigación de las causas del cambio climático y con la adaptación de sus consecuencias, tales como: generación y acceso a energías limpias, sistemas de transportes sostenibles, programas de reforestación, mejoras en sistemas salud y  alimentación, entre otros.

Hasta Julio de 2016 este fondo cuenta con más de 10 billones de dólares y se aspira que disponga de 100 billones de dólares anuales a partir del 2020. Además no existe límite de la cantidad de dinero que puede recibir un país, sino que se propone que los fondos sean distribuidos equitativamente por regiones.

La ventaja que tiene este fondo sobre otras formas de financiamiento es que viene en forma de grants. Estos grants funcionan como donaciones por lo que las naciones que los reciben no deben pagarlos.

Sin embargo para poder aplicar a este fondo las naciones deben cumplir con el requisito de tener una Autoridad  Nacional de Cambio Climático. Venezuela no cuenta con dicha autoridad, mientras que más de 130 países sí lo hacen.

Este fondo también financia la creación de las instituciones y la infraestructura necesaria para que las naciones puedan aplicar para el financiamiento de proyectos.

El uso adecuado de este fondo ayudará a Venezuela  a solucionar crisis como la alimentaria, salud, eléctrica y la de agua, a la vez que reducimos las emisiones de gases invernadero y  sin necesidad de seguir comprometiendo económicamente al país.