El 24 de febrero del 2016 el gobierno Bolivariano de Venezuela sacó en gaceta oficial el decreto 2248, con el cual se establecía la creación del Arco Minero del Orinoco en el estado Bolívar. Este arco minero es una zona de 111.843,70 Km², equivalente al 12 % del territorio nacional o la suma de los estados Zulia y Guárico, donde se le permitirá a empresas nacionales y extranjeras realizar actividades mineras como la extracción de oro, bauxita, diamantes, coltán, entre otros.

Desde que este decreto fue promulgado, centenares de grupos ambientalistas, partes de la sociedad civil, académicos y políticos se han opuesto a este plan. Estos grupos alegan que estas actividades mineras en esta zona del país, traerían consecuencias ambientales de tal magnitud que generarían un ecocidio.

Con el fin de contribuir con el debate y que se tome la decisión que mejor contribuya con el desarrollo sostenible de Venezuela, es necesario entender si la minería es una actividad tan devastadora como se teme.

Según la Guía para Evaluar EIAs de Proyectos Mineros del grupo ELAW, los proyectos mineros pueden separarse en ocho grandes fases: exploración, desarrollo, explotación de la mina, disposición del desmonte o desecho de roca, extracción del mineral, procesamiento del mineral, disposición de relaves y rehabilitación y cierre.

  • Exploración: el fin de esta fase es comprobar la existencia de minerales en un lugar determinado. En accesos remotos con mucha vegetación, es necesario deforestar para poder crear caminos que permitan el acceso a la zona.
  • Desarrollo: en este paso se construye la infraestructura necesaria para empezar a extraer los minerales. Esto incluye la construcción de caminos y demás instalaciones, procesos que también podrían implicar deforestación.
  • Explotación de la mina: en la gran mayoría de los casos, los yacimientos de minerales se encuentran enterrados en una capa de suelo o roca (también conocida como terreno de recubrimiento, desecho de roca, sobrecapa o material estéril) las cuales deben ser removidas o excavadas. Algunas de las técnicas de extracción son:
    • Minería a tajo abierto: Se utiliza cuando los minerales se encuentran almacenados profundamente. Esta técnica requiere remover grandes cantidades de tierra, como se muestra a continuación:
    • File:Udachnaya pipe.JPG

      Stapanov Alexander, Mina de diamantes Udachnaya en Rusia

    • Minería aluvial, depósito del placer: Este tipo de minería se utiliza cuando el mineral se encuentra depositado con sedimentos en arenas aluviales o en zonas inundables. Esta técnica puede tener un gran impacto en las aguas superficiales.
    • File:Placer Gold Mining Trommel Blue Ribbon Mine Alaska.jpg

      Dennis Garret, mina Blue Ribbon, Estados Unidos

    • Minería subterránea: esta técnica consiste en la construcción de túneles y conductos que permiten recorrer la mina de forma subterránea para poder extraer el mineral. La deforestación con este método es poca.
    • File:Twentymile Underground Coal Mine.png

      Peabody Energy, Inc, mina subterránea de carbón

    • Reprocesamiento en minas inactivas y relaves: Esta técnica comprende la reactivación de la extracción de minerales a partir de los desechos o relaves (material no deseado del mineral) de minas inactivas.
  • Disposición del desmonte o desecho de roca: Como se describió anteriormente la gran mayoría de los minerales se encuentran debajo del desecho de roca. En casi todos los procesos se produce una gran cantidad de este desecho, el cual se debe dispuesto. Este desecho puede contener substancias tóxicas que pueden contaminar los suelos, las aguas y el aire.
  • Extracción de minerales: Luego de que se haya retirado el desecho se procede a extraer el mineral mediante el uso de maquinaria pesada. En este proceso se emiten polvos, los cuales también pueden contaminar el agua, el suelo o el aire.
  • Beneficio o procesamiento del mineral: por lo general, solo fracciones del mineral extraído corresponden al metal deseado. El beneficio es el proceso de separación del metal del resto del mineral. El desecho producido en este paso se llama relave. El beneficio, incluye técnicas físicas y químicas tales como concentración por gravedad, separación magnética, separación electrostática, flotación, extracción por solventes, lixiviado (mediante el uso de cianuro) y amalgamación (mediante el uso de mercurio). El mal uso del cianuro y el mercurio puede contaminar las aguas y lo suelos.
  • Disposición de relaves: en esta fase se desechan los relaves producidos en la fase de beneficio. Algunas de las opciones de desechar son: almacenamiento del relave en un lugar determinado, deshidratación y disposición de relaves secos o como material de relleno y disposición submarina. Todas estas opciones han tenido un mal desempeño ambiental.
  • Rehabilitación y cierre: cuando la mina se agota, el lugar donde se trabajó debe ser devuelto a las condiciones ambientales y ecológicas que estaban antes. En ocasiones, si la extracción ha sido muy fuerte, el terreno no se puede recuperar.

Se puede observar que durante todo el proceso de una actividad minera existen riesgos ambientales, que si bien es cierto que con el avance de la tecnología algunos de estos riesgos se han atenuado, hay otros que no.

Dos de estos riesgos más importantes son la deforestación y la imposibilidad de reforestar, los cuales tienen las siguientes consecuencias:

  • Cuando se tala un árbol, este emite todo el CO2 que tenía almacenado hacia la atmósfera, contribuyendo así con el efecto invernadero que calienta al planeta.
  • Al haber menos árboles, la naturaleza disminuye su capacidad de retener CO2 y convertirlo en oxígeno, por lo que más CO2 se acumularía en la atmósfera, contribuyendo así con el efecto invernadero que calienta al planeta.
  • La deforestación hace que los suelos retengan menos agua, por lo que es menos agua que llega a los ríos y embalses que nos surten de agua dulce y que nos permiten producir electricidad.
  • Al retener menos agua los suelos, se evapora menos agua y se producen menos lluvias, agudizando así las sequías.

En el caso específico del Arco Minero del Orinoco, el territorio comprendido en este proyecto es de 111.843,70 km². Si se deforesta el 1% (1.118 km²) de todo este territorio, se estaría aumentando en aproximadamente un 55% la tasa promedio de deforestación anual del país (2.137 km²/año, según la FAO).

En la extracción de oro, la proporción entre la cantidad de desecho removido y oro obtenido es aproximadamente 0,1%. Se calcula que las reservas de oro en esta zona equivalen a 7.000 toneladas por lo que, para extraer todo este oro se necesitarían remover 7.000.000 de toneladas de tierra y roca.

Además también existe el riesgo de contaminación de las cuencas de agua dulce más importantes del país por el uso de cianuro, mercurio y otras substancias tóxicas.

Si bien es cierto que la actividad minera es importante para muchos de los productos y materiales  que necesitamos para tener calidad de vida, también es cierto que recursos como el agua, el suelo y el aire son necesarios para vivir. Por esto es de vital importancia que a la hora de presentar planes de extracción minera se tomen en cuenta los factores ambientales tanto o más como cualquier otro factor, y en caso de que los estudios confirmen la insostenibilidad ambiental de dichos proyectos, entonces éste debería ser sencillamente engavetado.